El diputado nacional Juan Jose Alvarez
aseguró hoy que cuando asumió al frente de la Secretaria de Seguridad
porteña, en enero del año pasado, se encontró con un “panorama de enorme
crisis” y con un grupo de funcionarios con “un fuerte shock” al
encontrarse seriamente cuestionados tras el incendio ocurrido en el
boliche República Cromañón.
Alvarez empezó a declarar esta mañana
ante la Sala Juzgadora que analiza el supuesto mal desempeño del
suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, a raiz del incendio desatado
en diciembre de 2004 en el boliche de Once, que dejó un saldo de 194
muertos.
El diputado y ex secretario comenzó
su exposición realizando un repaso del escenario político que sobrevivió
a los primeros coletazos de la catástrafe luego de que varios
funcionarios debieron presentar sus renuncias al cargo, entre ellos el
antecesor de Alvarez en Seguridad porteña, Juan Carlos Lòpez.
“Cuando llegaba a ocupar cualquier
cargo en la función pública usualmente se me entregaba una memoria o
balance con la tarea realizada y los asuntos pendientes, había una
estructura que funcionaba a pesar de los cambios políticos. Pero no fue
este el caso”, detalló Alvarez.
El diputado indicó que los primeros
días de su gestión “fueron un momento particularmente complejo para
todos” y aclaró que se encontró con un escenario donde había
“evidentemente una enorme crisis”.
“Mi antecesor ya estaba renunciado,
la plana de conducción política no estaba y los cuadros intermedios se
encontraban con un fuerte shock por estar cuestionados por el conjunto
de la sociedad en función de uno de los dramas más espantosos que
podemos imaginar”, contó el legislador.
Alvarez detalló que durante los
cuatro meses que duró su gestión trató “de poner en pie la capacidad de
fiscalización del Estado” puesto que “había un clamor por parte de
sociedad que había puesto en la agenda pública de la población el tema
de la seguridad”.
En tanto, el abogado defensor de
Ibarra Julio Strassera cuestionó hoy el hecho de que “no interesa el
esclarecimiento de la verdad sino la aparición de un chivo expiatorio”.
El letrado estimó que a tres semanas
del inicio del juicio político “no se logró probar nada” que “vincule a
Ibarra con responsabilidad alguna en República Cromañón” y cuestionó que
“se está hablando de generalidades porque se trata de probar que (las
áreas de) Control y Fiscalización funcionaban mal”.
“Supongamos que no había controles,
esto no es responsabilidad de Ibarra, es como querer hacerle juicio
político al Presidente por el mal funcionamiento de la Aduana”, fustigó
el defensor, quien puntualizó que “las políticas públicas de un Gobierno
se enjuician en la elecciones, no en un juicio político”.
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